Siempre he sido de la opinión que los pequeños detalles son los que dignifican una ciudad. Bien es cierto, que las grandes obras son las que más nos sorprenden, lease, nuestro flamante Centro de Congresos, las Instalaciones Deportivas, las Piscinas de Invierno y Verano, La Catedral, nuestro Paseo del Coso..... haberlas hay muchas, lo reconozco y es para sentirnos orgullosos, pero en nuestra ciudad existen otras calles por donde habitualmente pasamos para ir a nuestro trabajo, para ir a nuestra casa, para pasear..... y nos dejamos impresionar por esas grandes obras, que sin lugar a dudas, también llaman la atención a nuestros visitantes, pero, en cada esquina, existen, como he dicho, esos pequeños detalles, a los que nos acostumbramos por verlos todos los días y a todas las horas, pero que a la vista de los que se acercan a nuestra ciudad, atraidos por los folletos turísticos, nuestra historia y nuestra cultura, no pasan desapercibidos y dicen muy poco de una ciudad y de sus habitantes.
De todos los que vienen a mi memoria, tiempo habrá para otros, hoy haré detalle en uno significativamente desagradable, al menos para mi. Los "CARTELES".
Es normal y positivo que se generen diferentes actividades en la ciudad, lo que significa dinamismo para la misma y para sus ciudadanos (englobaré en esta expresión a hombres y mujeres) y por lógica, una buena difusión es fundamental, sobre todo cuando las alternativas son variadas, para que el interesado pueda asistir a un acto determinado. Y para conseguir este objetivo que mejor manera que anunciarse y para conseguirlo, parece que es valido pegar el cartel donde sea y como sea.
Los locales cerrados, por desgracia abundantes en esta época que nos ha tocado vivir, son objetivo primordial y en sus paredes colocamos todo tipo de anuncios, la próxima feria, el siguiente partido de fútbol, la verbena, compro, vendo, etc, etc.....hasta que el conglomerado de color en papel, tapa la fachada, ensucia la fachada, sería más correcto decir.
Una labor de concienciación, un trabajo de disuasión "PROHIBIDO FIJAR CARTELES. RESPONSABLE EL ANUNCIANTE", espacios para colocar los carteles, como en el Puente del Amparo y quizás un poco de interés, primero por parte del Ayuntamiento, por mantener esas fachadas públicas y privadas limpias y después por parte de los propietarios, que aunque con el negocio cerrado o viviendo fuera de nuestra ciudad, puedan acordarse que aquí tienen un poquito de su vida y cuando quien quiera que venga a visitarnos, pueda apreciar, lo primero, la limpieza, la limpieza en todas nuestras fachadas.
Espero que el apunte sirva para algo y que no sea el único que se haya fijado en este detalle, lo que sería preocupante, por la despreocupación que todo ello supondría.
Las Fotos están tomadas esta semana































