Lejos queda en nuestra memoria aquellos años de despertar de la inocencia, donde nos queríamos revelar contra todo lo que acontecía a nuestro alrededor y para nuestra generación, aderezado todo con una reforma política, que nos ofrecía, principalmente en los medios de comunicación, cosas, que hasta aquel entonces era utópico poder ni si quiera pensar en ellas.
Además de todos los "pajarillos" que revoloteaban por nuestra cabeza, dicen que propios de la edad adolescente, teníamos a nuestro alrededor y a nuestra disposición, todo aquello que había estado escondido durante 40 años.
Difícil papeleta tenían nuestros padres con nosotros.
De una forma u otra, trapeando los consejos, los buenos consejos, que nos daban nuestros padres, fuimos saliendo hacia adelante, con más o menos problemas, con más o menos éxito en la vida.
Además de todos los "pajarillos" que revoloteaban por nuestra cabeza, dicen que propios de la edad adolescente, teníamos a nuestro alrededor y a nuestra disposición, todo aquello que había estado escondido durante 40 años.
Difícil papeleta tenían nuestros padres con nosotros.
De una forma u otra, trapeando los consejos, los buenos consejos, que nos daban nuestros padres, fuimos saliendo hacia adelante, con más o menos problemas, con más o menos éxito en la vida.
Pero el tiempo pasa deprisa y aquel joven contestatario, rebelde....se ha hecho mayor y ahora le toca vivir, otra vez, aquellos tiempos adolescentes, pero, curiosamente, en la piel de sus hijos.....¡¡ Como cambia la cosa !!
Aquello que tus padres te decían que no estaba bien y que tu veías de los más normal, ahora te das cuenta que no esta bien que lo hagan tus hijos. Vaya broma nos gasta la vida.
Por todo ello voy a utilizar la misma cuerda elástica que ya usaron mis padres y que todavía esta en buen uso.
Mantendré atados a mis hijos, los soltaré un poquito, volveré a tensar la cuerda, poco a poco y si puede ser que no se den mucha cuenta. Aprenderé a sufrir sus ausencias. Vigilaré donde se mueven y con quien se mueven, intentaré guiar sus pasos con unos valores que fomenten en su vida, el respeto por los demás, el deporte, la educación.....y rezaré para que salgan adelante sin tropezar por el camino.
No hay otra. Así siempre ha sido la vida adolescente y nosotros no podemos cambiarla ahora que somos padres.
Esperaré, Dios lo quiera a si, a ser abuelo, para poder disfrutar de unos niños, que deberán criar sus padres, que ahora son mis hijos y que tengo que criar yo.
¿No podría ser esto más fácil? En fin, así son las cosas y así lo hemos contado.

Dedicado a todos los padres que tienen hijos adolescentes.....sobre todo ahora que se acercan las Fiestas de Barbastro.